En un momento en el que las conversaciones sobre la empresa familiar suelen ser excesivamente técnicas o emocionalmente evitadas, yo apuesto por la claridad, la profundidad y el diálogo honesto que impulsa tanto a los sistemas como a las personas hacia adelante.
A lo largo de más de una década trabajando junto a familias empresarias en momentos de transición, alineación y cambio, una verdad se ha hecho evidente: la estructura por sí sola no es suficiente.
Detrás de cada marco de gobernanza existen relaciones humanas — emociones, historia, lealtad y dinámicas no dichas — que influyen silenciosamente en las decisiones y los resultados.
Cuando estas realidades se reconocen y se les da espacio, las familias hacen mucho más que preservar el valor económico. Protegen las relaciones, la identidad y la continuidad a través de las generaciones.
Las familias empresarias son la columna vertebral de nuestras comunidades y economías. Cuando reciben el acompañamiento necesario para navegar la complejidad con claridad y cuidado, no solo perduran.
Evolucionan.
Lisa Morel es consultora senior en The Family Business Consulting Group, con más de una década de experiencia acompañando a familias empresarias multigeneracionales en procesos de transición y evolución. Su trabajo abarca grandes grupos de propietarios, family offices, consejos de administración y empresas familiares emergentes que atraviesan sus primeros cambios generacionales significativos.
Con una base sólida en derecho, negocios y pensamiento sistémico, Lisa aporta un enfoque disciplinado y profundamente humano a sistemas familiares complejos. Su perspectiva está moldeada por una vida multicultural, entre idiomas, geografías y generaciones, y refleja de cerca las realidades vividas por las familias y empresas con las que trabaja.
Es reconocida por su capacidad para aportar claridad a la complejidad y abordar dinámicas que a menudo se evitan. Lisa concibe las familias empresarias como uno de los espacios más determinantes para el liderazgo, la identidad, la continuidad y la gestión responsable a largo plazo.
En esta etapa, su trabajo se centra en iluminar y sostener espacios para un diálogo más profundo y expansivo, explorando públicamente las tensiones, los aprendizajes y el trabajo interno que dan forma a la evolución de los sistemas a lo largo del tiempo.